TOMO IV
 
 
 TOMO I
TOMO II
TOMO III
     


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PERDONADME, HE DORMIDO Y DORMIR NO ES VIVIR
En el madrileñismo barrio de la Moncloa y en la calle de Velintoria vivían los Aleixandre desde 1927. Eran papá, mamá y dos hermanitos pequeños. Entonces el paisaje todavía era de campo, con un fondo de sierras y un cielo azul que invitaba a la meditación y el aire limpio, puro y frío terminó por sanar al más débil y enfermizo de los niños; Vicente Aleixandre. Después vinieron días de zozobra política y estalló la República, Vicente había crecido y se hizo poeta y político republicano, lo cual no tenía nada de malo en pleno estado de agitación; luego estalló la guerra civil, la más cruenta que había contemplado España en su historia y en 1940 se inició una larga estapa de silencio intelectual y el libre juego de las ideas ya no tuvo cabida en la península. Poetas tan esenciales como Aleixandre aprendieron a callar o emigraron a otras tierras, había nacido la España en el exilio.

Entre los que se quedaron pronto destacó Aleixandre como escritor prudentísimo y fue el maestro indiscutible de las generaciones poéticas de la postguerra. "Su compañía alentadora y su constante estímulo le granjearon el afecto y la devoción de los más jóvenes españoles que le visitaban y escribían "y era como un sutil maestro, porque alentaba a los demás con la palabra y el ejemplo."

Al terminar el franquismo sucedió que la Academia Sueca le concedió el Premio Nobel de Literatura poblando la tarde de su vida de múltiples homenajes. De esta época es el poema titulado "El Poeta se acuerda de su vida". Perdonadme: he dormido./ Y dormir no es vivir. Paz a los hombres./ Vivir no es suspirar o presentir palabras que aún no vivan./ ¿Vivir en ellas? Las palabras mueren./ Bellas son al sonar, mas nunca duran. / Así esta noche clara/Ayer cuando la aurora, o cuando el día cumplido estira el rayo final, y da en tu rostro acaso./ Con un pincel de luz, cierra tus ojos. Duerme./ La noche es larga, pero ya ha pasado.

Era su disculpa por no haberse rebelado contra una tiranía que se prolongó más de la cuenta, (1.939-1.975) disculpa de poeta y de pensador para quien el tiempo es una simple medida y no la más importante de todas.

Poco después comenzaron nuevamente sus quebrantos de salud y aunque muchos lo querían y hasta el Ministerio español de Cultura publicó sus Obras en justo aunque tardío reconocimiento a su valía; cada vez más se recluía en su elegante y sencilla casona de dos plantas con amplio jardín y altas arboledas donde jugueteaban sus perros y este hombre tímido y sencillo que maduraba sus poemas en soledad, una tarde de suprema inspiración escribió su ensayo "Qué es Poesía" página antológica que copiada dice así: "La poesía es una larga pregunta que se prolonga y concreta en cada poema que el poeta compone, en cada libro que el creador origina. No se dirige al mundo, sino al oído del mundo, lo que no es lo mismo. Ese oído es el hombre, que nace de la materia que se levanta, incorporándola y que al sucederse se hace historia. La poesía busca con desesperación una imposible respuesta porque no tiene palabras. La poesía es la esperanza imbatible, porque la vida es una contestación perecedera pero inmortal.

¿Dónde la cesación de la vida? Llamamos muerte a un engaño y cada hombre que parece desdecirse con su relámpago improrrogable no hace sino responder sin fin. Materia sacra, ella, su totalidad, que en su ciega e imborrable presencia busca con ultimidad expresarse. La boca del hombre dice a veces, oh misterio y suena la poesía, suena el mundo, dime su ápice, a una luz espiritual que es la materia misma, porque no hay otra. No hay más que el espíritu encamado y es la realidad tangible la que suena, no las voces de los ángeles. La poesía es dolorosa y llena de alegría el mundo porque es conciencia. Cuando nace un poeta lo que nace es un silencio. Cuando ellos se reúnen callan y más letras misteriosas aparecen. Con su congregación la de ellos- lo que ha nacido quizá es lo que llamamos una hoja, una revista. Ella recoge la pura palabra del mundo, que no es sólo la palabra del hombre. Aleluya, habría que decir y el llanto quedaría bajo los pies, oscuro, redimido, y la música de la larga pregunta añadiría una nueva nota, la verdaderamente inoíble, que nos sobrecoge el corazón".

Esta definición de Poesía encierra una profunda nostalgia y es un mensaje de optimismo y fe. Hoy, el poeta ya no se encuentra entre nosotros pero queda su palabra como parte de la grande y trascendente palabra del mundo y su voz oscura y fatigada de los últimos tiempos ha cesado sólo de nombre, porque seguirá resonando en los oídos siempre.