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EL ART NOUVEAU
El Arte Nuevo o Art Nouveau abarcó todos los aspectos del dibujo y la decoración a fines del siglo pasado y principios del actual, en Inglaterra llamó "Modern Style", en Alemania "Jugendstil", en Austria "Sezession" y en Italia "Estilo Floreal", de allí se explica que al Art Nouveau se lo confunda con el modernismo y hasta con el simbolismo, siendo en esencia una ruptura con el arte tradicional porque utilizando la línea curva, sinuosa y estilizada, reproducía imágenes en una superficie y espacio propio, simbólicamente y fuera de las reglas de luz y sombras impuestas en el renacimiento y desde el punto de vista histórico el arte nuevo constituyó una ruptura de la tradición artística europea y se expandió hacia otros campos como la arquitectura, la decoración de interiores y exteriores, los muebles, vestido, peinados y numerosos objetos menores, fue un encuentro del arte con la civilización y preparó el camino para los grandes cambios que vinieron después.

Como antecedentes inmediatos del arte nuevo podemos considerar a los grabados japoneses y a los motivos chinos o chinerías, así como a la corriente de pintura prerafaelista que constituyó una regresión hacia motivos feudales tratados como símbolos de una época de héroe y santos, trágicamente espiritual, formativa y convulsa, pero que sirvió para sentar las bases del progreso de Europa. Hermosas mujeres en aptitudes hieráticas servían de motivos fundamentales al prerafaelismo.

El modernismo fue además una corriente universal que lo alcanzó todo, imponiéndose en poesía con Rubén Darío y su libro "Azul"; en arquitectura con Antonio Gaudí, el genio catalán que confirió a sus obras una nueva tensión estructural y espacial a base de líneas curvas de planos suspendidos; en la impresión con Alphonso Mucha el realizador de posters e ilustrador genial que diseñó hasta nuevas formas de letras; en expresión con Sara Bernhard la gran trágica de la "Comedia Francesa"; y sobre todo con Henry Van de Velde, el holandés que enrumbó a simbolista y le dio su filosofía propia al art nouveau.

Y dentro de esta lista de genialidades protagónicas encontramos gran cantidad de artesanos como el ofebre Rene Lalique, que dio a sus cristales la forma y suavidad de los cisnes, la refracción de la luz en mil colores y la delicadeza de figuras aún no superadas.

Realmente que entre art nouveau, simbolismo y modernismo, términos aparentemente sinónimos, existen marcadas diferencias. El art nouveau es una corriente estética y de pensamiento, que une a artistas y artesanos y crea diferentes artes mayores y menores. Simbolismo es la interpretación de las cosas utilizando un riquísimo lenguaje con temas exóticos y paganos vistos a través del prisma francés de fin de siglo y modernismo es una forma de ser que pasa del arte a la civilización y preparó la venida del siglo XX con sus descubrimientos técnicos y científicos y sus cambios fundamentales; sin embargo los términos se confundieron o amalgaron y hoy es difícil definirlos por sus diferencias, debido a sus muchas similitudes.

El arte nuevo nacido en la Alemania de 1886 se impuso en la exposición internacional de Darmstadt de 1901 de donde salieron las nuevas directrices y modificaciones estilísticas que iniciarían la gran transformación que aún gravita sobre nosotros. Su ritmo modernista, gracioso, estilizado y general, llegó a aplicarse hasta en cosas tan nimias como la colocación de una ventana, el aprovechamiento de la luz y el aire, la utilización de nuevos materiales no convencionales y un sentimiento fantástico y ligero que dio origen al "Arte Decó" y al "Arte Contemporáneo".,

Para Guayaquil el art nouveau fue decisivo porque nuestra urbe se quemó casi en su totalidad en el incendio Grande de 1896 y luego en el del Carmen de 1902 y nuestros abuelos tuvieron que comprar sus cosas de nuevo, fue algo así como un tirar la casa por las ventanas para remodelarlo todo y fuimos una de las ciudades más influidas por el Art Nouveau a través del comercio con Francia, Inglaterra y los Estados Unidos y esto aligeró el espíritu de las gentes, que de un colonialismo obtuso y agorero pasó de golpe al siglo XX en gustos y en modales, en formas de pensar y normas de proceder, en sistemas de vida y trabajo. Nuestro Mercado Sur fue diseñado por el arquitecto Eiffel, constructor de la torre de su nombre en París y la Columna del Centenario de Agustín Querol, contiene motivos y alegorías art nouveau como el farol que sostiene la libertad en su mano derecha, que es de gas y de los que se usaban en París hacia 1900.

El art nouveau permitió a Guayaquil expresarse en nuevas formas y concepciones, sus casas fueron más alegres, amplias y verdaderamente funcionales, permitían aire y luz, espacio y movimiento. Sus gentes concordaban con ellas y transitaban por boulevards rectos y anchos, diferentes a las retorcidas callejuelas anteriores al Incendio. Sus primeras fábricas emplearon nuevos materiales y se consideró la comodidad sobre el ahorro. La estructura familiar se modificó igualando a todos los miembros y el paso resultó definitivo para un nuevo trato individual.

El art nouveau llegó a ser el espíritu de un Guayaquil que se erguía sobre sus cenizas, enfrentando entonces como ahora, el reto de nuevos tiempos y diferentes circunstancias.