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LA ESTATUA
DE OLMEDO
He observado mil veces la estatua
de Olmedo ubicada en el malecón y la Avda.
Olmedo y confieso que no había caído
en cuenta en sus numerosos detalles; así pues,
para todos aquellos que como yo han caminado distraídamente
por ese lugar, van estas líneas:
1.-Se trata sin duda de Olmedo, no de otro personaje
como alguna vez se ha dicho por ligereza o con bastante
malignidad. El parecido de la estatua con un medallón
al óleo propiedad de la familia Illingworth
Baquerizo es realmente asombroso. Los Illingworth
tienen el medallón como herencia de su antepasada
Magdalena Olmedo, la única hermana del poeta,
a quien éste dedicó desde Lima su famoso
poema Mi retrato, escrito en plena juventud cuando
el poeta era un joven estudiante, alegre y dicharachero,
asistía a convites y escribía para ser
leídas en banquetes de amigos recién
casados. (1) El rostro del personaje de la estatua
responde en todo a la descripción de Mi retrato
de suerte que se trata de la misma persona y por si
aún quedaron algunas dudas, está el
hecho histórico de que fue don Pedro Carbo
acompañado de José Joaquín de
Olmedo Icaza, único hijo vivo del poeta, el
encargado de inaugurarla en 1.892. En dicho acto el
hijo reconoció a su padre y así lo declaró
públicamente
2.-La estatua no representa a un poeta en el acto
de leer sus producciones. Representa al Presidente
de la provincia Libre de Guayaquil entre 1.820 y 1.822
con el acta de la Independencia o algún otro
documento de interés. Esta conclusión
se saca de la banda presidencial que cruza el pecho
de Olmedo como se aprecia a simple vista. Es, pues,
la estatua de nuestro primer presidente guayaquileño.
(1) El Medallón Illingworth fue publicado por
primera ocasión en los años 1.980 en
la portada de la Revista de la Universidad de Guayaquil,
a colores, por el acucioso historiador Elias Muñoz
Vicuña.
3.- Es lástima y muy grande que estatua tan
bellamente concebida y mejor lograda, haya sido colocada
sobre un pedestal tan alto y este a su vez descanse
sobre dos escalones de mármol que aun la eleva
más. Estos escalones posiblemente no existían
cuando la estatua fue inaugurada en la intersección
de Avenida Olmedo y Chimborazo, sitio del que se la
sacó posteriormente al actual, en razón
de su importancia para la urbe. (2)
4.- A los lados existen dos grupos alegóricos
y muy poéticos. La figura de la izquierda es
Huayna Cápac como bien lo indicó Luis
Noboa Icaza en un folleto muy interesante que existe
de su pluma y donde hace una descripción pormenorizada
del monumento. Prácticamente nadie recordaba
entonces que en Guayaquil existía la estatua
de un inca, que emerge hierático e imponente
en actitud de cubrirse con un velo, porque sale del
país de los muertos, como lo dice Olmedo en
su célebre aparición en el Canto a Bolivar
titulado La Victoria de Junin y justamente esta aparición
del inca fue duramente criticada por el notable literato
chileno Amunátegui, quien opinó que
no era necesaria para darle cohesión al Canto,
cuya estructura, bellamente realizada es perfecta
de por si. Al otro lado está la figura de un
viejo venerable rodeado de ondas de agua y caracolas.
Es el gran río Amazonas, noble y majestuoso
por su inmensidad, también mencionado por Olmedo
en el Canto.
5.- Sirvan estas disquisiciones para que otros curiosos
pasen por delante de Olmedo y contemplen al poeta
en su juventud. Tenia solamente 37 años cuando
leyó el Acta de la Independencia. Luego concurran
a la plaza del Centenario donde aparece un Olmedo
distinto, por delgado y macilento, próximo
a su muerte ocurrida en 1.847, demacrado a causa de
un cáncer lento e indoloro a los intestinos
y vean los efectos que sobre tan robusto organismo
había realizado la enfermedad desde 1.840.
Como algo curioso cabe anotar que el Olmedo joven
del malecón está vestido a la usanza
de 1.847 con pantalón y frac así como
el Olmedo viejo del Centenario usa levita larga de
fantasía, medias de seda, calzón corto
a la rodilla como era usual en 1.820. hay, pues, una
total distorsión en los vestidos, que no concuerdan
con la edad del poeta.
6.-Olmedo es el único personaje que tiene dos
estatuas en Guayaquil, la una propia y la otra en
común con Antepara, Febres Cordero y Villamil,
autores principalísimos, los tres, de la revolución
de Octubre.
7.-Finalmente, el que Olmedo aparezca sentado en su
estatua con un rostro nunca publicitado, sirvió
para que algunos caballeros, llevados por una justa
curiosidad histórica, dudaran del caballero
de la estatua y dijeran que no era de Olmedo sino
de Lord Byron, que cojeaba de una pierna por tenerla
más corta y siempre ha sido representado cómodamente
sentando en un sillón.
(2) Ahora la estatua está en el Malecón
2.000 de espaldas a la ciudad.
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