TOMO
III |
|
 |
|
|
|
|
..............................................................................................................................................................................................................
|
IMPORTANCIA
DE TENER PARTIDARIOS PEZUÑENTOS
En 1935 el Ing. Federico Páez
fue proclamado Dictador por el ejército ecuatoriano
e inauguró su gobierno aceptando la renuncia
irrevocable de los Ministros de la Corte Suprema de
Justicia doctores Manuel María Borrero y Ramón
Valarezo, que no estuvieron de acuerdo con el nuevo
estado de cosas.
Por aquellos días ser Ministro de la Suprema
era solamente un honor por los sueldos bajísimos.
El doctor Borrero apenas ganaba S/. 800 al mes y tenía
que mantener un tren de gastos acorde con esa dignidad
a costa de grandes sacrificios. Meses antes, para
el matrimonio de su hija Avelina con Bolívar
Aviles Alfaro, prestó S/. 10.000 al Banco del
Pichincha, porque sus ahorros se habían consumido
en el desempeño del cargo.
De inmediato Borrero partió a una pequeña
propiedad que tenía en la Provincia de Cañar
donde se dedicó a la agricultura; mas, a poco
de llegado, recibió un telegrama del Ministro
del Interior doctor Aurelio Bayas que dice: "Si
usted y doctor Valarezo regresan a la Suprema aumento
sueldos a S/. 1.800". Borrero contestó:
"Yo estoy sembrando papitas " y era cierto
pues se había endeudado aún más
para comprar las semillas y no podía cejar
en la empresa.
UN SINGULAR DECRETO
DICTATORIAL
En 1937 al caer el ingeniero Páez
víctima de la traición de su Ministro
de Guerra y Marina, General Alberto Enríquez
Gallo, el país requería una vuelta a
la constitución y por eso el nuevo Dictador
firmó un Decreto Supremo convocando a Asamblea
Constituyente para el 10 de Agosto de ese año,
bajo las siguientes condiciones:
A) Se reconocieron oficialmente tres partidos: el
Liberal, el Conservador y el Socialista. B) Los partidos
compondrán una lista de tres candidatos a diputados
a la Asamblea por cada Provincia, con lo que se alborotó
el avispero político en un santiamén
y los ciudadanos lanzaban sus nombres en las Juntas
Provinciales para ser incluidos en las ternas que
a su vez deberían aprobarse en las Juntas Supremas
de cada partido para competir oficialmente con las
de los otros partidos y C) Los asambleístas
elegirán un Presidente interino de la República.
Algunos liberales de la Junta Provincial de Pichincha
sin mucho rodeo eligieron una terna para ocupar la
presidencia interina, presidida por Manuel María
Borrero, convirtiéndole en precandidato a la
presidencia mientras él aún permanecía
en Cañar, pero al saber la nueva, viajó
a Quito e integró la terna con el doctor Manuel
Cabeza de Vaca luego Embajador en Colombia y con el
Comandante José María Plaza Lasso futuro
Embajador también.
No se puede negar que los tres candidatos eran buenos,
pero la Suprema Liberal presidida por Galo Plaza Lasso,
compuesta por el doctor Aurelio Mosquera Narváez,
Francisco Guarderas, doctor Catón Cárdenas,
ingeniero Moreno y doctor Villagómez, lejos
de aceptar al doctor Borrero lo pospusieron en beneficio
del Dr. Cabeza de Vaca, que aceptó encabezar
la terna liberal y consecuentemente se convirtió
también en precandidato a la presidencia.
EL LIO DE LOS CHAZOS
PEZUÑENTOS
La Junta Provincial de Pichincha del
Partido Liberal y la Unión Liberal se opusieron
a esta resolución y formaron una comisión
de obreros del partido que visitó a Gato Plaza
Lasso, entonces Presidente del Concejo Cantonal de
Quito, en su despacho.
La entrevista fue corta y Plaza escuchó la
queja contestando algo entre labios y atentamente
se despidió de sus visitantes sin darles gusto;
mas, cuando bajaban las gradas y como la puerta del
despacho había quedado entreabierta, lograron
escucharle una frase hiriente que pronunció
a un amanuense.
Parece que Plaza dijo: "Ha de ver usted la insolencia
de estos "chazos" (1) pezuñentos.
Quieren imponer a la Suprema del Partido una candidatura
propia. Qué se habrán creído
estos (censurado) . . . aquí mando yo . . .
. "Demás está decir que los chazos
fueron donde Barrero . . . llorando y éste,
los escuchó: Doctor, no nos abandone ahora
que hemos sido despreciados. No señores: ahora
nos vamos contra la Suprema, contra Cabeza de Vaca
y contra todos. La guerra ha sido declarada. Nadie
los desprecia a ustedes".
|
| ...................................................................................................................................................................................................... |
| |
|
|
|