TOMO III
 
 
 TOMO I
TOMO II
TOMO IV
     


..............................................................................................................................................................................................................

EL FIN DEL INDOMABLE «MARAÑON»
En 1898 nació en Machala Luis Larrea Alba, hijo legítimo del Coronel Tomás Larrea Campi y de Aurora Alba Cruz, naturales de Machala y Pasaje en la provincia de El Oro.

En 1916 estudiaba en la Escuela Militar «Eloy Alfaro» de Quito y obtuvo la primera antigüedad en su clase; el gobierno nacional lo becó a la Escuela Militar de Chile en 1917 y allí estuvo hasta 1920, entonces casó con Lucy López López, hija del General chileno Luis López Rodríguez y de su prima Lucía López.

Después del 20 las fuerzas armadas ecuatorianas estaban asesoradas por la misión militar italiana que presidía el General Persio Biroli, secundado por otros oficiales de probada eficacia en la Gran Guerra, como el Coronel Federico de Georgis y el después General Enrique Pitacci Manola.

Los italianos dictaban cursos de información y perfeccionamiento teóricos y prácticos a los estudiantes de la Academia de Guerra y fuera de ella a los oficiales, para formar los de Estado Mayor en las ramas de Infantería, Comunicaciones, Caballería, ingeniería y Artillería. Igualmente, la aviación nacional comenzaba a desarrollarse y el doctor José Luis Tamayo, Presidente Constitucional de la República, envió a varios militares a estudiar a Italia.

El Mayor Larrea Alba era toda una promesa en el ejército; en 1923 Tamayo le designó Agregado Militar en Roma, siendo el General Delfín B. Treviño, Ministro Plenipotenciario, secundado por Víctor Hugo Escala y Leonardo Sotomayor y Luna y Orejuela, sus Secretarios; este último regresó en 1925 a ocupar el Ministerio de Guerra en el gabinete del doctor Gonzalo S. Córdova, cayendo con él cuando el 9 de Julio de ese año se produjo en Guayaquil la revolución «Juliana».

LABOR DEL MAYOR ILDEFONSO
MENDOZA VERA
En 1924 había convocado el doctor Tamayo a elecciones presidenciales en todo el país, triunfando el candidato liberal doctor Gonzalo S. Cordova Rivera, cuencano, de edad, talento y virtud, respetado por todos debido a sus luchas y sacrificios en pro de la libertad y la justicia; sin embargo, cuando asumió el poder, estaba muy enfermo y se mostraba impotente para solucionar la crisis fiscal, caída de la producción de cacao por la peste de la escoba de bruja y los demás problemas que azotan al país.

El 9 de Julio del año siguiente un grupo de oficiales jóvenes dirigidos por el manabita Ildefonso Mendoza Vera, Jefe del Batallón «Marañon» acantonado en el puerto, desconocieron al régimen constitucional del doctor Córdova y su pronunciamiento, que bien pudo pasar desapercibido fue prontamente secundado en todo el país por los distintos repartos, terminando con el gobierno. El doctor Cordova, al ver la traición de sus partidarios exclamó: «Mientras más conozco a los hombres, más quiero a los animales» y se retiró a su hogar con la frente altiva y con fama de hombre correcto y de bien.

De inmediato se formó una Junta de Gobierno en Quito compuesta por José Rafael Bustamante, Modesto Larrea Jijón, Francisco Gómez de la Torre, el Dr. Francisco Arízaga Luque, Pedro Pablo Garaycoa Cabanilla. Francisco J. Bolona Rolando, Luis Napoleón Dillon actuando como Secretario el Dr. Julio E. Moreno. AL mismo tiempo existía otra Junta de carácter militar y subordinada a la primera, que controlaba la situación y estaba formada en Quite por los Coroneles Ricardo Garzón y Carlos Guerrero, el Teniente Coronal Juan Ignacio Pareja , el Mayor Carlos Burbano y el Capitán José Moran Estrada, entre otros.

Ildefonso Mendoza mandaba en Guayaquil con los 500 hombres del «Marañon» que le veneraban. Entonces estableció los Tribunales de Justicia Popular, sus ideas liberales avanzadas y muy apuesto físico, causaban siempre una grata impresión. Larrea Alba regresó a Guayaquil desde Roma y en el puerto fue saludado por Mendoza a quién conocía desde muchos años y quién le ofreció un Comando, que Larrea no aceptó por que estaba a las órdenes de la Junta Militar y viajó a la capital donde le designaron Intendente General de Policía de Guayaquil con órdenes precisas para que impidiera a Mendoza actuar por su cuenta y riesgo como lo había venido haciendo.

INSUBORDINACION DE
MENDOZA EN GUAYAQUIL
Entonces Larrea volvió al puerto y controló a los policías sujetándolos bajo su mando, Mendoza no vio con agrado esa competencia de jurisdicción y cuando recibió el nombramiento de Jefe de Zona Militar en Quito se hizo fuerte en Guayaquil y respondió que no viajaría. La Junta Militar se enfureció y sus miembros designaron nuevo Jefe de Zona de Guayaquil al Coronel José Antonio Gómez González, trasladando al Batallón «Marañon» a Ambato y dejaron sin mando a Mendoza, confinándola la hacienda «Zoraida» de propiedad de Geo Chambers Vivero en la isla Santay.

Pero no se crea que con esa medida se tranquilizaron los ánimos; pues, por el contrario, el malestar continuó en el «Marañon» porque no aceptaron en Ambato al Coronel Nicanor Solis como Jefe y le enviaron un telegrama a Quito pidiéndole que no se presente, porque lo arrestarían. La Junta designó entonces como nuevo Jefe al Teniente Coronel Urresta, que también fue repudiado por lo que no viajó a Ambato y en esas circunstancias, como la actitud del referido cuerpo era de franca rebeldía, la Junta decidió enviarles al Mayor Larrea Alba, quien viajó no sin temor porque el «Marañon» era ciento por ciento Mendocista y no aceptarían a ningún otro por bueno que fuere, pero como no ocurrió nada, en Junio de 1926 tomó posesión de su cargo y los cinco primeros días pasaron tranquilos y sin novedad, en prácticas usuales de entrenamiento.

......................................................................................................................................................................................................