s

         TOMO III
 
 
 TOMO I
TOMO II
TOMO IV
     


..............................................................................................................................................................................................................

BROCHAZOS
Ciertos zambos jactanciosos malcriados y pesimistas cual los condes son prosistas y en extremo fastidiosos.

-Y aquel que mira tan noble andar gracioso dice
¡La Mar! La Mar! pues estos mozos en Guayaquil son tan esbeltos cual flor gentil

¡Qué sinvergüenzas! ¡Qué majaderos!
son estos zambos tan caballeros

en la iglesia, en los hoteles en las plazas, en las calles demuestran meneones talles estos míseros donceles.
-Y aquel que mira tan noble andar sonriente dice ¡LaMar! ¡LaMar! pues estos mozos de Guayaquil son tan erguidos cual flor de Abril

¡Qué sinvergüenzas! ¡Qué majaderos!
son estos zambos tan caballeros.

En otra ocasión estaba al vate tranquilamente en su ventana cuando un episodio callejero le hace tomar la pluma y escribir.

EPISODIO CARNAVALESCO
En la ventana del hogar del frente yo vi a una joven de sin par belleza que seductora y llena de presteza llamó a Fulgencio que pasaba un puente.

Oye el mancebo y llega prontamente cerca, muy cerca de la fiel Teresa, mas, la joven arroja en su cabeza agua sucia en extremo pestilente.

¡Infame! dice el mancebo desgraciado ¿Por qué tu amor mi corazón no abrasa? ¿Ay? Será porque sabe que te he dado
sin compasión, tamaña calabaza.
Bajó la frente al verse así mojado Y lleno de rubor se fue a su casa.

Y no solo como poeta brilló en sociedad, fue también dramaturgo y de mucho éxito. Algunos de los títulos de sus obras de teatro copio a continuación: «El Hijo de la Duquesa», melodrama estrenado en el antiguo Olmedo con música de Federico Pérez de Antepara; Dramas: Eufemia la Costurera, El hijo del proscrito. Dos rosas blancas. Las penas del trovador. El poeta y la coqueta. El conde y el marqués. Espinas y abrojos y Guirnaldas de amor.

Entre sus obras poéticas se pueden citar las siguientes: Acordes de mi Lira, Cantos Primaverales, Lirios y Azucenas y Manojo de Siemprevivas que dedicó a su querida Patria, con la siguiente advertencia al lector, que transcribo textualmente: «Como tengo muchos enemigos, unos por cuestiones políticas y otros por envidia o maledicencia; hago presente que mi mejor juez es el público que lee mis producciones. Nota: No hacer caso de la crítica».

En otra ocasión no trepidó en imitar a Olmedo, alabando al General Alfaro, ídolo suyo, con los siguientes versos:

¿Quién es aquel que heroicidad derrama en estos tiempos de infortunio y duelo? ¿Cuál ese paladín que da consuelo al pueblo liberal que tanto le ama?.

Ese bravo adalid que el pueblo aclama con hondo ardor, con delirante anhelo ¡Bahl Es un semidiós que guarda el cielo un héroe varonil que Alfaro llama.

Pero su musa no sólo cantaba a semidioses sino también a seres humanos de carne y hueso, amigos de él, personas allegadas a su familia y hasta jóvenes virtuosos. Copio la dedicada a Pepito Venegas Ramos, en 1904, que dice así:

Ágil y alegre vuela el jilguero siempre parlero por el rosal; así Pepito, vas por el mundo siempre jocundo, digno y social.

Llevas el alma sin sufrimientos firme en tu intento de ser feliz; como a tus padres amor concedes jamás tu puedes ser infeliz

En los vergeles de la ventura con tu alma pura sabes vivir, sigues la senda de bienandanzas donde se alcanza buen porvenir...


DATOS BIOGRAFICOS
Debido a la amable gentileza de su sobrino y antiguo amigo mío, caballero sin tacha, que se llamaba Eduardo Roca Molestina, he podido conseguir los siguientes datos biográficos del poeta que estudiamos:

Guayaquileño, hijo de José María Molestina y Roca y de Amelia Matheus, fue casado con Amelia Caamaño y Villegas de quien no tuvo sucesión. Anotando al paso que he encontrado una poesía muy hermosa dedicada a una hija, posiblemente extramatrimonial, que falleció de corta edad, porque no la vuelve a mencionar en su obra.

Don Juan Eusebio Molestina fue contador como todos los de su familia, trabajó largos años en el Banco Comercial y Agrícola de donde pasó como Ayudante Primero a las Aduanas en 1895 y gracias a la influencia de Alfaro permaneció en ese cargo hasta 1917. Llevando en la Aduana los libros de entrada y salida de los pedimentos y la separación de sus funciones le afectó enormemente, falleciendo al poco tiempo.

Demás está indicar que nadie era más popular en la Aduana que nuestro gentil poeta Molestina y que a pesar de los años transcurridos, su fama, en vez de menguar, sigue muy en alto en el recuerdo de los guayaquileños que gustan del pasado.

......................................................................................................................................................................................................
<< 1 2 Anterior