TOMO II
 
 
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TOMO III
TOMO IV
     


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LOS DEMAGOGOS DEL DR. CLAVIJO
En 1832 el creciente descontento nacional contra el gobierno absolutista del General Juan José Flores hizo que varios jóvenes comenzaran a reunirse en casas de José Miguel Murgeitio, de los más conspicuos intelectuales ecuatorianos de esos días, donde alternaban la lectura de los clásicos griegos y latinos con las más fervorosas discusiones políticas que se pueda imaginar. Flores conocía la existencia de esta "peña" o "sociedad política" donde se hablaba de él y de su gobierno y socarronamente se burlaba diciendo que la componían los "Demagogos del Doctor Clavijo". Apodo con el que había bautizado al franciscano Fray Francisco Clavijo que hacía de mentor en casa de Murgueitio.

Pocos meses después, estos ''demagogos" encontraron en Francisco Hall el líder que necesitaban. Hall había venido a América con recomendación del filósofo Jeremías Bentham para su amigo Simón Bolívar; aquí hizo carrera en la Independencia, llegó a Coronel del ejército y hacia 1833, fecha en que inició sus actividades políticas en Quito, vivía en las afueras de la ciudad como un filósofo, retirado del mundanal ruido que todo lo ensucia.

Con ese jefe los "demagogos del Doctor Clavijo" decidieron no sólo discutir temas políticos sino también atacar al régimen y se denominaron "Sociedad del Quiteño Libre "en recuerdo a la labor desplegada por Espejo años antes. Este grupo lo componía Manuel Matheu y Herrera, el General José María Sáenz, Ignacio Zaldumbide, Roberto Ascázubi Matheu y Manuel Ontaneda. entre otros. Pedro Moncayo, al referirse al Coronel Hall dice: "inglés liberal en toda la palabra, vino a América recomendado a Bolívar y se retiró del ejército cuando éste proclamó la dictadura. Su libro favorito era "Las Cartas de Junius". ¡Qué temple –decía- qué vigor, qué fuerza hay en esa obra!. Tal era el hombre que creó el Partido Nacional".

SE ABREN LAS OPERACIONES POLITICAS
La primera reunión del nuevo Partido tuvo lugar en casa del General Matheu y se designó Presidente al General Sáenz y Secretario a Murgueitio. Se acordó la fundación de un Periódico llamado "El Quiteño Libre" nombrándose redactor a Hall y editor responsable a Moncayo. El primer número apareció el 12 de Mayo de 1833 y causó enorme sorpresa por las tremendas verdades que decía y muchos patriotas sinceros se suscribieron a él para evitar que la asfixia económica lo terminara.

Uno de los temas que más vuelo tuvo en "El Quiteño Libre" fue la separación del Ministro de Hacienda del Régimen José Félix Valdivieso, acusado por Flores de tener cuño propio para fabricar monedas en su casa. Valdivieso se defendió como pudo, sindicando al Presidente de malos manejos en los fondos de la Tesorería y Aduanas de Guayaquil y mostrando una carta muy comprometedora de Olmedo a Flores, en que se daba estricta cuenta de los intereses usurario, ganancias ilícitas de algunos prestamistas, colaboradores cercanos del régimen.

LA DEUDA ANZOATEGUI
Por esos días, dicho escabroso asunto se ventilaba en Guayaquil. Se trataba de un fabuloso empréstito de 300.000 pesos que Flores había solicitado a ciertos agiotistas ofreciendo en garantía algunas rentas de la República, por varios años. Los agiotiotistas no quisieron las rentas pero propusieron otras condiciones, que aceptó el presidente:

1) Que el contrato se celebrase por Escritura Pública.
2) El interés sería el 3 o/o mensual.
3) Una firma responsable se necesitaba como garante.
4) El interés se capitalizaría cada tres meses.

Para garante escogió Flores a Miguel de Anzoátegui y Cossio, de los más ricos negociantes guayaquileños, hombre de su confianza, que le había prometido vender su hacienda "La Elvira" en Babahoyo. Anzoátegui dio la garantía creyendo en la seriedad del gobierno y por cuanto, una parte de los 300.000 pesos, se los entregó Flores por "La Elvira" y el molino de la Chima, cerca de Babahoyo; pero, cuando ocurrió el primer vencimiento y se dio cuenta que el gobierno ni tenía intenciones ni pagaría jamás el empréstito, comprendió la magnitud de su error y poco después los prestamistas Espantoso, Armero, Mandracha, Pereira e Ibañez lo demandaron y hasta le sacaron boleta de captura pues en ese tiempo existía la prisión por deudas y Anzoátegui, para librarse, terminó por entregar su hacienda "La Atarazana", al norte de Guayaquil y quedó arruinado, porque los agiotistas, no pudiendo cobrarle al gobierno, lo llevaron a él a la quiebra.

EL GOBIERNO PREPARA SUS EFECTIVOS
"El Quiteño Libre" en cada número interrogaba a Flores sobre la deuda ¿Con qué facultad se firmó el empréstito? ¿Existía autorización del Congreso? ¿Qué sabía de ello el Ministro de Hacienda? etc. Por supuesto que el autor de tan desaguisado empréstito fue Flores y nadie más que él. ¿Qué giro se le dio al dinero? Años después Moncayo acusó abiertamente a Flores indicando que entre otras propiedades adquirió la hacienda "La Elvira" y que subió "desnudo" a la presidencia y bajó con 400.000 pesos.

Pero el gobierno no era manco y contaba en Guayaquil con la ayuda de una de las más esclarecidas plumas del continente americano. Se trataba del Dr. Antonio José de Irizarri, notable por sus conocimientos, brillantes ideas y magnífico estilo, quien aconsejó a Flores que fundara periódicos gobiernistas que lo respaldaran en su función pública. Así nacieron "La Gaceta del Gobierno del Ecuador", "La Gaceta del Orden", "Las Armas de la Razón", "El Nueve de Octubre", "El Investigador" y "El Trece de Febrero".

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