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LA PUBLICIDAD
HACE CIEN AÑOS
¡Cómo cambia la vida
cuando pasan los días! Si cualquiera de nosotros
retrocediera 100 años a través del tiempo
y contemplara a la bulliciosa Guayaquil de entonces,
no podría menos que quedarse gratamente sorprendido
de la cantidad de sus habitantes, lo tranquilo de
la vida y el lento aunque seguro crecimiento urbano,
por entre los manglares de los esteros y los charcos
que dejaban el río en las angostas callejuelas
del malecón lo que aún recordaba a colonia.
La independencia fue un gran acontecimiento y sólo
había ocurrido medio siglo atrás.
Guayaquil en 1867 era la misma que había recorrido
Antepara, Bejarano, Olmedo y Rocafuerte; poco había
cambiado desde esa época a no ser una que otra
nueva callecita por aquí y por allá.
Mucho distaba de ser como hoy, llena de edificios
de hormigón armado y de sitios donde se reúnen
gentes a conversar de diversos tópicos, frente
a un buen servido coktail de lejana procedencia gringa.
(1).
Cuando vivían nuestros bisabuelos el trago
preferido era el cognac que se traía deliciosamente
envasado de Francia, donde había las mejores
viñas de Europa; hoy las bebidas mixtas variadas,
más refrescantes que los fuertes de antes,
han tomado posiciones en las gargantas de nuestros
modernos bebedores, que aprecian los vodkas, whiskies,
ginebras y vermouths mucho más que las tradicionales
chichas que se servían en los mejores salones
de antaño.
Leamos por un momento el aristocrático Diario
"Los Andes" de aparición semanal.
Quizá allí podamos empaparnos del espíritu
reinante en nuestro puerto cuando gobernaba al Ecuador
el Santo del Patíbulo. Comencemos pues .....
¡Caramba, parece que la lectura va a estar interesante!
Ni bien hemos puesto nuestras curiosas miradas en
las
(1) Artículo publicado en 1870.- Nota del Autor.
amarillentas páginas del ejemplar cuando ya
encontramos un anuncio que dice lo siguiente: Tenemos
de venta un retrato de la beata Narciso Martillo,
natural del río Daule, que ha muerto en Lima,
en fama de Santa. Establecimiento de fotografía
y pintura de Pérez Basconez y Cía. esquina
de San Agustín. Luego viene otro parecido cuyo
título es: Fotografía. De venta en el
establecimiento y almacén de fotografías
de L. Labaure, calle del Comercio, el retrato fotográfico
de la beata Narciso Martillo, muerta recientemente
en Lima. Aunque el retrato es copia, ha salido tan
buena como el original, como podrá convercerse
al comprar los dos.
Y no faltan los andaluces que exclaman. ¡Hola!
¡Hola! Se alquila la casa nueva de Nicolás
Bonín, situada en la calle del teatro, así
como también el departamento interior. Igualmente
se alquilan bodegas, tiendas y cuartos cómodos,
para cuyo efecto véanse con su dueño
en la misma casa.
También hay anuncios informativos como el que
dice así: Orrantia y Cía. Participa
a sus relacionados que han trasladado sus escritorios
al almacén que ocupó el señor
Hilario Herrera, al lado del Bazar Francés.
Y los cafés y establecimientos de comida no
se quedaban atrás, anuncian a más y
mejor y de la siguiente manera: Café y Fonda
Peruana. Con este nombre acaba de abrir el infrascrito
en la calle de la municipalidad, frente al edificio
de la cárcel, un establecimiento donde el público
encontrará el más esmerado servicio.-
(f) Juan Blacio.
Los comerciantes de alto coturno también se
hacían propaganda como aparece en el anuncio
que sigue: M. Pérez & Obarrio, Comisionistas.-
55 Líberty Street, New York.
Tampoco falta la publicidad criolla veámosla:
Sombreros de Manabí. Finos y entrefinos y de
otra clase. Se reciben constantemente y se venden
por mayor y menor en el escritorio de José
Rosales y Cía. Calle del Correo, frente a la
casa del gobierno No. 133.
Y como la mano de obra estaba algo escasa, sobre todo
en lo referente a contadores, hubo uno que se atrevió
a poner lo siguiente: Al Comercio. Un joven honrado
y deseoso de tener alguna ocupación tiene el
honor de ofrecer sus servicios como tenedor de libros,
ya sea en esta ciudad o fuera de ella. Las personas
que quieran proporcionarle alguna colocación
pueden ocurrir a esta imprenta.
Las propiedades también se anunciaban en venta:
Se Vende. La casa de la señora Dolores Espantoso,
situada en la Calle del Senado. Sus comodidades son
conocidas, estando en perfecto estado de seguridad
y aseo. El que quiera ofertas puede verse con el Sr.
Rosendo Aviles y a falta de éste con el Sr.
José Coronel, encargados por la interesada
para su venta.
Y como nota cultural: Resumen de la Historia del Ecuador
por Pedro Fermín Ceballo s. El Primer Tomo
de esta interesante obra se halla en venta en esta
imprenta, al precio de 2 soles 40 centavos, el ejemplar.
Esto si que mueve a risa, que los soles peruanos circulen
como moneda corriente en el Guayaquil de nuestros
bisabuelos....
Y para los enfermos nada mejor que lo anunciado por
el honrado boticario Pedro Mata. Sangijuelas extranjeras.
No hay superiores, en la botica de Pedro Mata, Calle
Bolívar No. 149.
Por acá un cándido ciudadano coloca
el siguiente anuncio: Se ha perdido. Un reloj de oro
suizo áncora No. 11778 con 2 cadenas de oro,
una larga y otra de llavero. Ofrezco una propina al
que me lo denuncie. Pedro Ignacio Llanos.
El Municipio, por su parte, no se quedaba atrás:
Aviso Municipal. En los días 16, 17 y 18 del
presente mes se sacará a remate el derecho
de alumbrado público de esta ciudad con la
base de S/. 150 mensuales que deberá cubrirse
para ser admisible una postura. El Secretario Municipal.
Sixto J. Bernal.
Otros anunciaban sus establecimientos a secas, sin
hacerle publicidad, como fue el caso de Montano &
Lavezzari, que indican que su establecimiento está
situado en el Malecón.
Por enfermedad algunos avisaban: Aviso: No pudiendo
el que suscribe manejar por sí los negocios
de su establecimiento a causa del mal estado de salud,
pone al conocimiento del público que vende
el derecho de llave de la tienda N. 8 que acaba de
refaccionar nuevamente hace pocos días en el
círculo de la plaza del Mercado a la entrada
de la Portada del Sol frente al Tesoro. También
vende las mercaderías por sus avalúos
y con un 10 o/o menos éstas ascenderán
a la cantidad de 4.000 y más pesos, conformándose
para el efecto de una garantía a su satisfacción
previo arreglo. J. M. Balanzátegui.
Tampoco faltan los precavidos: Importante: Habiendo
terminado la sociedad privada que tenía con
el señor Claudio Fossoriero en el café
y fonda conocido con el nombre de La Concordia, el
que suscribe pone en conocimiento de este respetable
público que los compromisos pendientes en esta
plaza son directamente con él, ofrezco mis
servicios muy esmerados a las personas que se sirvan
concurrir a dicho establecimiento. Tadeo Alarcón.
Y algunos chuscos, como el que firma con el seudónimo
de Telmo, sacudían de risa a los vecinos, con
alegres y jocosas coplas que luego pasaban de boca
en boca entre los aburridos moradores de la ciudad.
Allí va una escogida al azar de entre las muchas
que publican.
Cantaba en noches pasadas
una niña a "La Lucía"
y cuando la voz subía
a notas muy elevadas
dos mujeres que alojadas
en el entresuelo estaban
asustadas exclamaban
¡Pobre niña! ¡Qué tendrá!
¡una muela le dolerá!
sin cesar se preguntaban.
TELMO
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