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LA MUSA
RETOZONA DE FEDERICO HIDALGO
Marco caminaba en cierta ocasión
el poeta guayaquileño del siglo pasado Federico
Hidalgo, cuando fue interceptado por un alegre grupo
de amigos que felices bebían en un salón.
¡A que no improvisas una copla! Bien, dijo el
aludido, pero a condición de que me brinden
un trago y me indiquen el tema.
Aceptado, Federico, le respondieron al unísono
y señalándole un borrico, agregaron:
iAllí está! hazle unos versos. Y el
poeta dijo:
Ahí tenéis muy presente
el retrato verdadero
de un hombre que sin dinero
quiere beber aguardiente.
Así era Federico Hidalgo, a quien Camilo Destruge
describió como poeta genial, célebre
por sus ocurrencias, sus improvisaciones llenas de
chistes y composiciones poéticas en donde derramaba
la sal de su gracejo. Sus obras están copiadas
y repetidas con avidez por los guayaquileños
de la década de 1870 al 1880.
También nuestro vate hizo motivo de burla a
los serranos a los que llamaba "interioranos".
COSAS DE INTERIORANOS
(1)
Estando sentada al piano
una linda señorita
notó que un interiorano
que se hallaba de visita
miraba mucho su mano.
Viéndole así largo rato
le preguntó en tono irónico
—Dígame Ud. Don Torcuato
¿Ud. será filarmónico?
Y él le dijo: No, soy de Ambato.
COSAS DE INTERIORANOS
(II)
Quizá por la vez primera
se embarcó un "interiorano"
era un bergantín peruano
que hacía rumbo a Caldera
Cuando, estando mar afuera
oyó al Capitán mandar
— ¡Alza, vamos a virar!
y él exclamó con terror:
"No vire el barco señor,
por Dios, que no sé nadar".
Y como era poeta del momento, de los que no pueden
desprenderse de los acontecimientos del diario batallar,
en 1876 compuso una jocosa sátira contra los
guayaquileños que acostumbraban unir una casa
con otra mediante el uso del llamado "Canuto"
que consistía en un hilo conductor cualquiera
unido a dos canutos de hojalata o caña gadúa.
Estos primitivos teléfonos criollos se hicieron
tan comunes en la ciudad que no había vecindario
que no tuviera dos o tres por lo menos. La era del
chisme telefónico estaba dando sus primeros
pininos.
Ha producido ya fruto
la muy graciosa invención
que, de la calle al balcón
se converse con canuto;
porque han vestido de luto
ya dos señoras matronas
pues sus hijas, pollanclonas,
se mandaron a cambiar
y alegres deben de estar
tantas mozas solteronas.
Pero también Hidalgo era patriota y no podía
mostrarse esquivo a las gracias de la política,
por eso es que lo vemos combatiendo en 1876 en Galte
bajo las órdenes de Ignacio de Veintemilla
y José Sánchez Rubio. Una vez en Quito
y después del triunfo de la revolución,
estando en prisión el depuesto Presidente Doctor
Antonio Borrero Cortázar, nuestro poeta compuso
un diálogo imaginario ocurrido en la prisión,
entre el Presidente y su hermano Ramón.
Ay, Ramón, que tal destino
qué vergüenza, qué mancilla
corrernos el Veintemilla
en la Loma del Molino
y, teniendo yo más gente
a cual más disciplinado
¡Cómo nos ha destrozado
ese ejército valiente!
Pero hermano, si el Don Rubio (2)
con sus cadetes de escuela
nos ha dado más candela
que la que arroja el Vesubio.
Y el diablo del "remintón" (3)
que no necesita mucho
le atarugan un cartucho
y para hermano Ramón.
Y así pasaba la vida del coplero criollo siempre
sonriente y retozón, poeta popular muy querido
y que sabía divertir sin ofender, hasta que
la muerte le sorprendió una mañana del
mes de Noviembre de 1879 en la vecina población
de Santa Elena donde lo terminó la cirrosis.
Guayaquil le lloró mucho y su recuerdo aún
se mantiene fresco en la memoria de algunos vecinos
de esta ciudad que le añoran como a hermano.
DATOS BIOGRAFICOS
Federico Marco HIDALGO GARCÍA
fue guayaquileño, realizó sus estudios
en el Colegio Nacional San Vicente, alcanzando el
grado de Bachiller en Filosofía. Fueron sus
padres Marco Hidalgo y Moran e Isabel García
y sus abuelos paternos: Ignacio Hidalgo y Manuela
Moran y López, todos guayaquileños.
El poeta no se casó nunca porque decía
que prefería la muerte; únicamente dejó
sobrinos que han continuado su tradición de
cultura y fueron Leonor Hidalgo de Cornejo Gómez,
Presidenta de la Cruz Roja Femenina del Guayas, y
el notable escritor y ex-Ministro de Estado doctor
Alfonso Hidalgo Nevárez.
(2) General José Sánchez Rubio.
(3) El poeta hace referencia a las carabinas "Remington"
que fueron utilizadas con gran éxito en la
campaña militar de ese año y que parece
que su uso decidió la victoria para el lado
de los revolucionarios.
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