TOMO II
 
 
 TOMO I
TOMO III
TOMO IV
     


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PARENTESIS REVOLUCIONARIO
(DOS CANCIONES GUERRERAS)
José Antonio Campos anota que junto a estas marciales canciones del 9 de Octubre y de la República, aparecen dos más de tipo revolucionario. Una con posterioridad a la independencia de Guayaquil en 1820 alienta a los voluntarios en su marcha en noviembre de ese año; y otra que sorpresivamente hizo tocar el domingo 23 de febrero de 1845 el profesor Antonio Neumane, extranjero avecindado en Guayaquil y Director de la Banda de Música del Batallón No. 1 de Línea de la ciudad, durante una de las retretas que acostumbraba brindar al pueblo guayaquileño.

HIMNO GUAYAQUILEÑO DE 1820
Contiene un Coro y cuatro estrofas. Se copia el Coro y una de ellas.

CORO
El combate y la muerte
Como en la guerra y la paz
Siempre será nuestro norte
Dios, La Patria y Libertad.

1ra. ESTROFA
El amor a la Patria nos llama
De la América el bien y salud;
Socorrerla es deber y virtud:
¿Qué traidor no la quiere auxiliar?
Al cobarde le cubre el oprobio
y la pena, el terror y el despecho:
Mil puñales inciden su pecho;
Y la bala le haga expirar.

CANCION REVOLUCIONARIA DEL 6 DE MARZO
Contiene un Coro y cinco estrofas.

CORO
Guayaquil: la señal ha sonado
el acero opresor quebrantad
aclamando con grito sagrado
Libertad, Libertad, Libertad.

1ra. ESTROFA
Un puñado de viles intenta
La coyunda en tu cuello fijar
sin preveer que aunque sois tan sufridos
Mil tiranos podéis derrocar.

Considerando que esta canción se estrenó trece días antes de la revolución y que las demás estrofas son igualmente bravas vale la pena imaginar que el profesor Neumane andaba metido en la política nacional o fue sorprendido por algún revoltoso que le proporcionaría letra y música, para que la estrenara en la retreta. De cualquier forma la canción pegó en el pueblo y alentó a los sublevados contra Flores y Otamendi en los combates de la Elvira.

HIMNO NACIONAL
En 1860 Flores volvió al país después de un largo destierro y fue designado General en Jefe del Ejército. García Moreno fue electo después Presidente de la República.

Con este motivo se volvió a tratar el problema del Himno Nacional; Flores habló con el presidente y éste comisionó a Juan León Mera para que a base de los Himnos compuestos por Olmedo estructurara el definitivo, con música del profesor argentino Juan José Allende, notable violinista que residía en Quito.

Mera y Allende trabajaron al mismo tiempo y ambas creaciones se ejecutaron en Guayaquil los días 10 de Agosto y 5 de Septiembre de 1867 en el Teatro Principal y la banda del Batallón de Artillería también lo tocó con mediano éxito según indica el periódico "Los Andes"; sin embargo, el General Secundino Darquea creyó que aún no estaba del todo bueno y llamó a su despacho al Maestro Asencio Pauta, Director de la Banda del referido batallón de Artillería, para que la mejorace, recibiendo como respuesta que no se atrevía a tanto y que mejor encargara tan delicado asunto al Maestro Neumane, director de la Banda del Batallón No. 2 que tenía más años y experiencias.

Así se hizo y el 25 de octubre de 1869 Neumane culminó su labor y trasladó la letra de Mera al pentagrama con los resultados que todos conocemos, ¡Había nacido el Himno Nacional del Ecuador! Y dicen viejas crónicas que este trabajo lo realizó en su casa de Las Peñas destruida en 1896 durante el Incendio Grande. Sobre dicho solar se levantó otra nueva, de madera igualmente, que hoy ostenta una Placa de Bronce- alusiva al Himno, en su fachada.

CRITICA A LA ADAPTACION DE MERA
Desde hace muchos años diversos autores han criticado a Juan León Mera por la letra de nuestro Himno. Unos opinan que es vejatoria para la Madre Patria, porque hay pasajes en que se ataca a España rememorando sangrientas gestas de la emancipación. Víctor Manuel Rendón y Alfredo Flores y Caamaño promovieron a principios del presente siglo una campaña en tal sentido y obtuvieron del Congreso Nacional el acuerdo de que solo se toque y cante el Coro y la Primera Estrofa del Himno en los actos públicos.

Alfonso XIII envió a Rendón y a Flores sus más sinceros agradecimientos a nombre de España, por tan señalado acto de confraternidad hispanoamericana. Posteriormente se declaró intangible la letra de la canción Patria, impidiéndose con esta medida que en el futuro se tratara de alterarla.

Otra crítica formulada a Mera es que su adaptación carece de originalidad y hasta puede ser calificada de flagrante plagio a varios Himnos de Olmedo y ¡Oh sorpresa! hasta del compuesto por el General Flores, que con ser mediocre desde el punto de vista literario, no debió ser imitado. ¿Cómo es posible, se preguntarán los lectores, que Mera plagiara a Flores, siendo el primero poeta y literato de fuste y el segundo militar?. Todo es posible, veamos algunas copias a Olmedo:

Mera: Indignados tus hijos del yugo.
Olmedo: El Pichincha indignado del yugo.

II
Mera: Y al león destrozado se oía
de impotencia y despecho rugir.
Olmedo: Dio un bramido y se vio de repente
el rugido del león acallar

Ahora a Flores:

I
Mera: Cedió al fin la fiereza española
Flores: Cedió el grito, encerróse en el pecho

Tómese en cuenta que en los tres himnos de Olmedo, Flores y Mera se conserva una misma tónica; pues, la cadencia de los versos es igual, de allí que es fácil pensar que Juan León Mera jamás tuvo en mente crear un nuevo Himno, sino adaptar las anteriores letras a los nuevos estilos y circunstancia de estar otra vez España en guerra con estas naciones, motivo que explica el sentimiento antihispánico que campea en nuestra canción nacional (1).

(1) A pesar que la letra se escribe 38 años después de las guerras de la Independencia.

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