TOMO I
 
 
 TOMO II
TOMO III
TOMO IV
     


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VACANCIA Y ATENCION JUDICIAL
A raíz de la fundación de Guayaquil los Alcaldes de Cabildo hacían las veces de Comisarios, Jueces Cantonales y Provinciales, recibían en Audiencias Públicas los Lunes y Jueves de cada semana y en el interin se desocupaban de las diligencias del procedimiento.

Durante el siglo XVIII el horario de atención al publico varió considerablemente; por el crecimiento de la urbe, las tareas Alcaldilicias se habían multiplicado. Los cuatro Jueces o Alcaldes que componían parte del Cabildo despachaban dos horas por la mañana "contadas desde que tocan a Misa Mayor" y dos por la tarde "desde las tres hasta el Angelus".— La Misa Mayor se celebraba todos los días en la Iglesia Matriz de la ciudad a las nueve de la mañana y la oficiaba el Cura propio de la Matriz. Por Angelus se conocía el llamado a rezar los oficios divinos de las cinco de la tarde.

Los términos y plazos judiciales, eran desconocidos en el régimen colonial, debido a que eran relativamente escasos los asuntos contenciosos al igual que los vecinos y el comercio. Los Jueces — Alcaldes obraban de acuerdo a su buen criterio y sin prolongar las causas que eran ordinarias o regulares. También existían los juicios brevísimos Sumarios, usados por el Santo Oficio de la Inquisición mediante la presencia de uno de sus Ministros con residencia en cada Ciudad, Villa o Asiento importante de América.

Los Procesos judiciales podían ser extendidos hasta el infinito presentando los recursos de Apelación y Consulta. El de Apelación consistía en la solicitud de elevación de los autos hasta el Juez Superior y el de Consulta hacia ciertas autoridades o dignatarios políticos ajenos a la órbita judicial. Este recurso sólo operaba en los Procesos ordinarios y demoraba la acción hasta cinco años, período en el cual los autos viajaban a España para estudio del Consejo de Indias o del mismo Rey según los casos.

La Vacancia Judicial contemplada en nuestra Ley Orgánica de la Función Judicial fue conocida como costumbre desde los remotos días del medioevo cuando los habitantes de los burgos eran comerciantes y agricultores a la vez. Todos los años y al llegar la época de las cosechas interrumpían sus actividades comerciales y cuanto se refería a ellas y marchaban al campo a recoger los frutos de la siembra. La Vacancia Judicial era una realidad que duraba dos y tres meses sin que legalmente existiera en ninguna Ley o Estamento.

Transcurrirían muchos siglos para que se la autorizara y hoy es una institución reconocida por el estado.

En Guayaquil el año judicial finalizaba el día 24 de Diciembre. En dicha ocasión se reunían los Cabildantes y discutían todo lo referente a la nueva conformación del Ayuntamiento y a la sesión a realizarse el día lo. de Enero; igualmente ponía y cerraba el punto.

Poner el punto era dejar en suspenso la tramitación de las causas civiles hasta el día 6 de Enero en que la Iglesia conmemora a los Reyes Magos de Oriente. Durante este período de Vacancia Judicial no se citaba a los demandados y se interrumpían los términos en lo civil. Los Cabildos americanos acostumbraban considerar que existía una sola Vacancia Judicial al año, comprendida entre los días 24 de Diciembre y 6 de Enero; la Vacancia Judicial que hoy existe en la Semana Santa y Pascua de Resurrección jamas se consigna en los Libros Capitulares por innecesario; los espíritus de la época consideraban un irrespeto a la memoria del Salvador el laborar esas fechas.

Cerrar el punto era una antiquísima costumbre castellana que se aplicaba rigurosamente durante la Vacancia Judicial del 24 de Diciembre al 6 de Enero y durante los días de descanso y recogimiento de Semana Santa y Pascua de Resurrección. Estaba relacionado con los Reales Perdones concedidos en dichas ocasiones. Se cerraba el punto en las visitas de cárcel del 24 de Diciembre y Miércoles Santo con opción a perdonar y liberar en forma condicional a determinados prisioneros, reos de la comisión de delitos menores, de notoria buena conducta y que habían cumplido las dos terceras partes de la condena. Previamente se seguía un Expedientillo Mixturiado que consistía en una Información Sumaria en la que intervenían varias personas opinando sobre el tema.

De lo citado se deduce que nuestras autoridades conocían y practicaban las visitas de cárceles y otorgaban libertad condicional en el Guayaquil del siglo XVIII. La Vacancia Judicial no operaba en las causas penales y existía tal respeto por laborar judicialmente en lo criminal durante la Vacancia Judicial, que eran fuertemente multados los jueces que descuidaban sus obligaciones en estos períodos y solo el Viernes Santo, considerado día verdaderamente excepcional, vacaba para lo criminal.