TOMO I
 
 
 TOMO II
TOMO III
TOMO IV
     


..............................................................................................................................................................................................................

EL TESORO DEL CORREGIDOR PASTOR
Relata Luciano Andrade Marín en su obra "Llanganati" que "según la tradición, allá en los días de la colonia hubo en Latacunga un español de apellido Valverde, que siendo muy pobre se transformó en un hombre riquísimo de la noche a la mañana, regresando a España, donde murió. La riqueza de este individuo se atribuye a que habiéndose casado con una chiquilla india, el padre de ella, Cacique de Píllaro según dicen, llevó muchas veces a Valverde a unos agrestes parajes de los Llanganatis, mostrándole el sitio en que estaba escondida una parte de oro acumulado por los indios de Quito para el rescate del Inca Atahualpa. Antes de morir y en su lecho fatal, Valverde reveló el secreto del escondite de tales tesoros, en un escrito destinado al rey de España. Este escrito es su Guía o Derrotero".

El Rey debió enviar la Guía o Derrotero a Latacunga, con un sacerdote de apellido Longo, quien hizo entre 1792 y el 93 una entrada a las montañas, acompañándose del Corregidor de Latacunga, Antonio Pastor y Marín de Segura, casado con María Ruiz Jiménez y Montesinos, natural de Ambato, en quien tenía hijos.

"Esta expedición de Pastor y Longo había llegado casi al termino de la ruta cuando una noche desapareció misteriosamente el Padre Longo y ninguna traza de él pudo ser descubierta, de modo que sea que haya caído en una quebrada cercana al lugar en que acamparon o en una de las ciénegas que abundan por todos lados, su rastro se perdió. Después de buscar al Padre en vano por algunos días, la expedición regresó sin haber conseguido su objeto".

Sin embargo parece que el inteligente Corregidor Pastor si descubrió el oro en grandes cantidades y guardándose el Derrotero original dejó una copia en la escribanía de Latacunga, con la pista final maliciosamente alterada para que otros no pudieran hallar el tesoro.

Andrade Marin indica que el Derrotero contiene varias jornadas de camino, siendo las tres o cuatro primeras de una exactitud pasmosa con relación a las realidades geográficas de esa región de Pillaro y la entrada a las montañas de los Llanganati.

Poco después el Corregidor Pastor dejando a su familia en Ambato viajó a Lima, y radicó en esa capital; en 1801 falleció su esposa y contrajo segundas nupcias en el Perú con Narcisa Martínez de Tejada y Ovalle, de este matrimonio tuvo solamente un hijo de quien descienden los Pastor de esa república y la familia Puga Pastor de Guayaquil.

En 1803 Pastor embarcó en el puerto de Lambayaque a bordo de la fragata "El Pensamiento", de nacionalidad inglesa y al mando de los capitanes John Deigg y John Fanning, un cargamento de valiosísimas barras de oro y otros metales, para ser depositadas en el Royal Bank of Scotland por Sir Francis Mollison, de conformidad con un Poder otorgado a su favor por los esposos Pastor Martínez de Tejada. Las barras debía producir intereses y el monto total de todo ello se repartiría entre los descendientes de dicho matrimonio, pero solamente en la quinta generación.

Mientras tanto ¿Qué había ocurrido en Latacunga a la huida de Pastor? Por otros documentos se conoce que el Cura de Píllaro Mariano Enríquez de Guzmán ese mismo año de 1793 realizó una expedición a los Llanganatis, sin aparente éxito, porque utilizó el Derrotero falso dejado por Pastor, quien también debió escribir el título que lleva en la portada y que dice así; "Guía o Derrotero que Valverde dejó en España donde la muerte le sorprendió a él, habiendo ido desde las montañas de Llanganati, a las cuales el entró muchas veces y sacó una gran cantidad de oro; y el Rey ordenó a los Corregidores de Tacunga y Ambato que buscasen el tesoro, cuya Orden y Guía se conservan en una de las oficinas de Tacunga".

Que el Cura Enríquez anduvo interesado en el tesoro y que hasta expedicionó a los Llanganatis, no cabe la menor duda, porque en 1954 apareció su tosco mapa del Tesoro pintado por él a colores; no así la Guía o Derrotero que también debió sacar a mano de las oficinas de Latacunga, copia que años después fue de propiedad del señor Lorenzo Gortaire Viteri, vecino de Quito a fines del siglo pasado y que al morir dejó a sus herederos, quienes la vendieron a Stellan Moerner, ciudadano de nacionalidad sueca, que pasaba en Quito por Conde a principios de este siglo y vivía interesadísimo por conseguir el tesoro.

Igualmente y casi contemporáneo con el cura Enríquez fue el ilustre botánico español Anastacio de Guzmán y Abreu, llegado a Quito en 1801, hombre cultivado en las ciencias naturales y eruditísimo en botánica, que tuvo por discípulo al no menos ilustre José Mejía, a quien enseñó en Quito a "Herborizar". Guzmán se instaló en la capital y tuvo botica, allí trató al Barón de Humboldt, quien lo llegó a estimar tanto que públicamente reconocía a Guzmán como superior a Linneo en conocimientos.

Hacia 1804 Guzmán se trasladó con igual profesión de boticario a Latacunga, su vida era herborizar la mayor parte del día y clasificar por las noches las plantas que encontraba a su paso, pero todo esto cambió cuando llegó a sus oídos la existencia del tesoro de los Llanganatis. Entonces sacó una copia del Derrotero de Valverde y empezó a buscarlo, para cuyo efecto hizo varias entradas por la parte sur de Ambato, cerca de Mulaló y el páramo de Jaramillo y aunque no hallo oro, encontró varias minas de plata y cobre trabajadas en la antigüedad, pero la fragosidad del terreno y las dificultades propias del laboreo le impidieron beneficiarlas. Hacia 1806 dibujó las montañas de los Llanganatis y murió en 1807 "en el valle de Leyto, a unas cuantas leguas al este de Ambato, en una pequeña casa de campo ubicada en el sitio Leytillo o San Antonio; era sonámbulo y habiendo salido de su casa dormido cayó al fondo de un precipicio", no expiró enseguida, dejó de existir días después.

......................................................................................................................................................................................................